Un nuevo estudio científico ahonda en la cuestión de por qué las patatas, que son un alimento saludable, resultan perjudiciales cuando se consumen fritas, informa The New York Times.

Según el autor del estudio, el profesor Eric Rimm del departamento de nutrición de la Universidad de Harvard (Cambridge, Massachusetts, EE.UU.), media docena debería ser el límite de una ración de patatas fritas.

Ello se debe al hecho de que al ser pelada, cortada, frita en aceite, salada o mezclada en salsa, la patata se convierte en “una bomba de almidón”, ya que pierde los nutrientes que contiene en su piel. Pero la cosa aún se pone peor si comemos este alimento más de una vez a la semana.

El estudio del profesor Rimm ha descubierto que el consumo frecuente de patatas fritas no sólo está relacionado con obesidad, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, sino también con un mayor riesgo de mortalidaden comparación con las personas que comen este tubérculo sin freír.

Por esta razón, el investigador recomienda comer una cuarta parte de una ración ordinaria acompañada de algunos alimentos más saludables. “Creo que sería bueno si la comida viniera con una ensalada y seis patatas fritas”, aconseja el investigador.

RT