Por Ignacio De La Maza

Sabemos qué estás pensando: Te fuiste a la playa para escapar del calor santiaguino. Creíste que sería un retiro casi espiritual, una forma de desvíar tu atención de esos pequeños y grandes estreses cotidianos que deterioran tu ánimo día a día.

Sin embargo, resultó no ser tan así: Parece que odias la playa, y que el tiempo libre solo insta a tu cabeza a volver a pensamientos atrapantes que te perseguen a todos lados. Resulta que no era el contexto, eras tú. Esto atenta contra la cuidadosa narrativa que has construido sobre ti mismo, y desmorona las últimas certezas que tenías en esta vida ¿Quién eres realmente? ¿Por qué haces lo que haces? ¿Estás encaminado a ser la persona que siempre quisiste ser? ¿Es esta tu última oportunidad para ser feliz?

¡NO IMPORTA! Porque aquí venimos con recomendaciones de Netflix para este fin de semana de febrero, así que puedes postergar todas tus preguntas existenciales para la próxima semana. Por aquí, por favor:

Russian Doll

‘Russian Doll’ es la mejor serie de este 2019, y apenas llevamos 1 mes del año. Sí, así de buena es. El concepto es básicamente una versión más macabra de ‘El Día De La Marmota’, en donde una mujer neoyorkina se ve volviendo constantemente a su fiesta de 36 años en un loop infinito cada vez que sufre una muerte prematura (algo que se vuelve preocupantemente recurrente). Con la siempre fantástica Natasha Lyonne a la cabeza, ‘Russian Doll’ es una serie de ideas poderosas y ejecución perfecta, matizando sus risas con reflexiones agridulces acerca de las decisiones que tomamos para alejarnos de quienes nos quieren y la tendencia dolorosamente humana de rehusarnos a recibir ayuda en nuestros momentos de mayor necesidad. Divertida, vulnerable e ingeniosa al mismo tiempo.

High Flying Bird

Steven Soderbergh ha pasado los últimos años de su carrera intentando romper la maquinaria de Hollywood, primero rehusándose a invertir en publicidad para su filme ‘Logan Lucky’ (2017) y posteriormente grabando sus siguientes cintas con un Iphone 7. Ahora no solo mantiene esa técnica, sino que además la estrena en Netflix, quizás la mejor forma de sacar de sus cabales a los altos ejecutivos del cine. Su más reciente esfuerzo en ‘cinematografía de teléfono’ es también una de sus mejores películas en el último tiempo, un drama de basketball en donde no ves a ni una sola persona realmente jugando basketball. Básicamente, ‘High Flying Bird’ es la versión de Soderbergh de ‘Moneyball’, una película deportiva más interesada en lo que sucede tras bambalinas y las políticas financieras del rubro más que en el juego en sí. Siguiendo a un agente que ve en la crisis de la NBA la oportunidad para cambiar el modelo de negocios, Soderbergh construye otro de sus escenarios atrapantes, llenos de profesionales contra la pared ejecutando planes maestros. Buenísima.

The Lobster

Aprovechando que el gran cineasta griego Yorgos Lanthimos está nominado a ‘Mejor Director’ en los Oscar por ‘La Favorita’, es buen momento para revisitar ‘The Lobster’, quizás su mejor logro además de la cinta por la que compite ahora. La premisa es puro Lanthimos, mezclando ridiculez desatada con extremos realmente perturbadores: En un futuro cercano, las personas solteras son registradas en un hotel en donde se les da una última oportunidad de encontrar el amor, con el castigo de ser convertidos en un animal de su elección si no lo logran. Con un Colin Farrell enterrando cualquier semblanza de carisma en un horroroso bigote y kilos de más, ‘The Lobster’ analiza el absurdo de las presiones sociales en cuanto a la vida romántica, pero también pone un ojo crítico en aquellos que rechazan de forma militante la intimidad como protesta a esas convenciones. También es una comedia negra como pocas, con algunas de las escenas más escalofriantes que se hayan visto en una película que no es de terror. Perfecta forma de introducirse al cine incómodo y delirante de Lanthimos.

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